Una DREAMER en NC asegura que negarle beneficios de desempleo a personas indocumentadas solamente empeora la situación durante una pandemia. Latinos en NC Entre los Más Afectados por Coronavirus
Una DREAMER en NC asegura que negarle beneficios de desempleo a personas indocumentadas solamente empeora la situación durante una pandemia.

El COVID-19 no discrimina entre ciudadanos e indocumentados. La falta de beneficios de desempleo solamente obliga a miles de trabajadores esenciales a trabajar enfermos.

Es lunes por la noche y Laura recibe un mensaje de texto de su hija Sarah. Sarah le está haciendo saber que no tiene que cocinar porque traerá la cena a casa del restaurante donde trabaja.

Debido a la pandemia, Sarah ha estado trabajando el doble de horas en el restaurante y quiere usar este tiempo para ponerse al día con su madre.

Ese mismo día, Juan se despertó con un terrible dolor de cabeza. Pero Juan tuvo que levantarse para alistarse para ir a trabajar. Es cocinero en el restaurante que maneja Sarah.

Tratando de no pensar mucho en el dolor, tomó un poco de ibuprofeno y se preparó. Tiene toda una familia que mantener: su esposa y sus dos hijos. Juan es un excelente trabajador; nunca ha faltado y siempre llega a tiempo. Entonces, cuando empezó la pandemia, él no fue uno de los trabajadores despedidos.

A Juan se le garantizó su puesto en el restaurante debido a su ética de trabajo que aprendió de su padre. Juan tenía 17 años cuando emigró a los Estados Unidos con su padre. Él es indocumentado, por lo que se enorgullece de su puesto en el restaurante, asegurándose de no disgustar a los gerentes y siempre va más allá de lo que se espera de él. Incluso cuando eso significa poner su propia salud en segundo plano.

También, es importante mencionar que Juan no es elegible para beneficios de desempleo. Si Juan se hiciera una prueba de Coronavirus y esta saliera positiva, tendría que faltar al trabajo.

El problema con esto es que no hay una red de apoyo financiero en la que él ni su familia puedan contar. Al igual que todas las personas indocumentadas, Juan no tiene acceso a seguro de desempleo, cupones de alimentos, viviendas de la Sección 8 ni a ningún otro programa financiado por el gobierno. Para Juan, la cuarentena significa falta de vivienda, el hambre y la malnutrición para su familia.

Ese mismo lunes por la mañana, Miguel, otro de los cocineros del restaurante, se despertó con una tos terrible. Miguel llamó a Sarah para contarle sobre su tos. En el evento de que su prueba de Coronavirus salga positiva, Miguel se consoló con el hecho de que es un residente legal permanente, lo que lo hace elegible para solicitar beneficios de desempleo.

Avance rápido hasta el jueves. Miguel ha estado aislado dentro de su casa desde el martes cuando su prueba de coronavirus salio positiva. Tendrá que faltar al trabajo por lo menos dos semanas.

Miguel ha completado su solicitud de desempleo y sabe que esta se procesará y su red de apoyo financiero lo sostendra. Miguel puede estar en cuarentena en paz hasta que complete su período de aislamiento y esto lo ayudará a recuperarse pronto.

Es jueves por la tarde y Laura ha estado enferma desde el martes. Ella está experimentando fiebre, escalofríos y una tos terrible. Ella acaba de hablar por teléfono con un farmacéutico quien le informo que su prueba de Coronavirus es positiva. Sarah está devastada, su madre tiene un alto riesgo de sufrir una enfermedad grave debido a su edad y estado de salud.

Es viernes y Juan sigue trabajando en la cocina. Sus síntomas han mejorado, por lo que no pidió permiso para faltar.

El ibuprofeno le ayudó con los dolores de cabeza y la fiebre que experimentó sucedió durante la noche hasta la mañana. Pero los dolores de cabeza no han desaparecido por completo y ahora también tiene dolores musculares. Su esposa le dice a Juan que se haga la prueba, pero él no tiene idea de a dónde ir.

Escuchó de uno de sus compañeros de trabajo que los sitios de prueba del Coronavirus solicitan una identificación emitida por el gobierno, pero Juan no tiene una debido a su estado migratorio.

En Carolina del Norte, según el Instituto de Política Migratoria, entre 2012 y 2016, había 42,000 trabajadores indocumentados en la Industria de Servicios de Alimentos. Esto significa que hay al menos 42,000 trabajadores de restaurantes en Carolina del Norte en este momento que son indocumentados y podrían estar en la posición de Juan.

Si los funcionarios electos de Carolina del Norte realmente buscan aplanar la curva y reducir el número de casos de COVID, no puede haber excepciones sobre quién puede acceder a los beneficios de desempleo.

Si la cuarentena es obligatoria para los trabajadores, entonces los beneficios de desempleo también deben ser obligatorios para todos porque COVID no está verificando el estado migratorio de las personas.

Es cruel e ilógico que el gobierno exija a los trabajadores la cuarentena sin reemplazar sus ingresos. Cuando los beneficios de desempleo se extiendan a la población indocumentada, esto inevitablemente conducirá a una disminución significativa de los casos.

Otros estados del país seguirán el ejemplo si Carolina del Norte extiende los beneficios de desempleo a los residentes indocumentados. Al final del día, ningún muro puede detener al coronavirus.